Muchas personas firman contratos de telefonía, internet, educación, servicios financieros, gimnasios o compras en línea sin revisar detalladamente sus condiciones. En ocasiones, estos documentos incluyen disposiciones que limitan injustamente los derechos del consumidor. A estas se les conoce como cláusulas abusivas. La legislación colombiana protege a los consumidores frente a este tipo de prácticas y permite cuestionarlas cuando generan desequilibrio contractual.
En este artículo te explicamos qué son, cómo identificarlas y cuáles son 13 ejemplos frecuentes en Colombia.
¿Necesitas asesoría legal? En MisAbogados.com.co podemos ayudarte, déjanos tus datos en nuestro formulario de contacto y te conectaremos con un abogado especialista que pueda asesorar tu caso.
También podría interesarte: Derechos del consumidor
Las cláusulas abusivas son estipulaciones contractuales impuestas por una empresa o proveedor que generan un desequilibrio injustificado en perjuicio del consumidor.
Generalmente aparecen en contratos de adhesión, es decir, aquellos en los que el consumidor no negocia las condiciones y solo puede aceptarlas o rechazarlas.
De acuerdo con el Estatuto del Consumidor, este tipo de cláusulas pueden ser ineficaces cuando afectan derechos protegidos por la ley.
La ley colombiana busca garantizar:
La Superintendencia de Industria y Comercio ha reiterado que las cláusulas abusivas vulneran la protección legal del consumidor y pueden dar lugar a investigaciones y sanciones.
Cuando el contrato exige que el consumidor renuncie previamente a presentar reclamaciones, acciones legales o a los derechos que por ley le corresponden.
Cuando la empresa pretenda eximirse de reintegrar lo pagado por el consumidor en caso de que esta no ejecute el contrato, ya sea parcial o totalmente.
Cuando la empresa pretenda trasladar su responsabilidad por errores, fallas o incumplimientos propios al consumidor o a terceros ajenos al contrato.
Cuando la empresa pretende exonerarse o limitar su responsabilidad incluso por errores, fallas o incumplimientos propios.
Cuando el consumidor no puede terminar o desvincularse del contrato por el incumplimiento de la empresa prestadora del servicio o proveedora del bien.
Cuando el contrato se prorroga automáticamente sin que el consumidor pueda terminarlo o que para dar terminación anticipada le imponga sanciones, salvo ciertas excepciones contempladas en la ley.
Cuando se obliga al consumidor a aceptar anticipadamente erogaciones u obligaciones adicionales sin información previa y clara.
Cuando los intereses a pagar superan el monto permitido por la ley.
Cuando solo la empresa puede decidir cómo interpretar cláusulas ambiguas.
Obligar al consumidor a probar hechos imposibles o que le corresponde probar a la empresa.
Excluir garantías mínimas que la ley reconoce al consumidor. Esto carece de validez jurídica.
Cuando el consumidor quiera terminar el contrato y para ello, la empresa pretenda imponer mayores requisitos a los solicitados al momento de su celebración o mayores cargas a las legalmente establecidas.
Excluir derechos legales de retracto o devolución cuando la ley sí los permite.
Cuando una cláusula es abusiva:
Esto no siempre invalida todo el contrato, pero sí puede dejar sin efecto la cláusula abusiva.
Si identificas una cláusula abusiva, puedes acudir a la Superintendencia de Industria y Comercio.
Existen dos mecanismos:
Busca que la autoridad investigue y eventualmente sancione a la empresa.
Busca resolver tu caso concreto y restablecer tus derechos.
Elegir el mecanismo correcto dependerá del objetivo que persigas.
Estas cláusulas suelen aparecer en:
Por eso siempre es importante leer cuidadosamente antes de firmar.
Las cláusulas abusivas afectan el equilibrio contractual y pueden vulnerar los derechos del consumidor.
Conocerlas te permitirá identificar prácticas irregulares, exigir condiciones justas y acudir a los mecanismos legales cuando sea necesario.
Antes de firmar cualquier contrato, revisar sus condiciones puede evitar futuros conflictos legales.
Recuerda que el presente artículo contiene temas de carácter general y no constituye asesoría legal. Si requieres mayor orientación para resolver una situación jurídica en materia de derechos del consumidor y necesitas un abogado experto en el asunto, aquí podemos conectarte con profesionales del derecho confiables, con gran experiencia y bajo tarifas justas. Contáctanos a través de nuestro formulario virtual.